La jornada de ayer puso el punto final a las fiestas con la ofrenda a Sant Jaume, la misa y el último desfile por las calles del centro
Benidorm despidió ayer sus fiestas de Moros y Cristianos después de varios días de intensa actividad festera. La jornada comenzó con la lectura del tradicional ‘Parlamento de Paz’, que puso fin simbólicamente a los enfrentamientos entre las huestes moras y las tropas cristianas, y continuó con el pasacalles hasta la iglesia de Sant Jaume i Santa Anna, la ofrenda al patrón y la tradicional misa. Por la tarde, la ‘retreta’ puso el broche final a los festejos.
La Plaza de SS. MM. los Reyes de España acogió al mediodía la lectura del Parlamento de Paz, uno de los actos más singulares de los Moros y Cristianos de Benidorm. El texto, escrito por Pere Maria Orts i Bosch en 1990, representa el diálogo entre el alcaide del castillo y el príncipe musulmán de Kairuán sobre la legítima propiedad de la plaza.
Tras un intercambio de argumentos, el parlamento concluye reconociendo el carácter cristiano de la fortaleza y dando la bienvenida a las huestes moras a Benidorm. De esta forma, ambos bandos sellan fraternalmente la paz, poniendo fin a los enfrentamientos que han marcado el relato de estas fiestas.
Una vez finalizado el acto, las diferentes filaes iniciaron un pasacalles en dirección a la iglesia de Sant Jaume i Santa Anna, acompañadas por las autoridades. Al frente se encontraba la concejal de Fiestas, Mariló Cebreros, junto a otros miembros de la corporación municipal.
También participaron en la comitiva las reinas de las Festes Majors Patronals 2026, Laura Ivars y Carmen Guillem, acompañadas por sus cortes de honor, así como el presidente de la Comissió, Ramón Cano, y el presidente de la Associació de Penyes Verge del Sofratge, Diego Carrasco.
Centenares de personas siguieron este recorrido por las calles del centro de Benidorm hasta llegar al templo, donde moros y cristianos realizaron la tradicional ofrenda a Sant Jaume, patrón de la ciudad, antes de participar en la misa.
Y todavía quedaba un último desfile. Por la tarde, las calles volvieron a llenarse con la ‘retreta’, que repitió el recorrido de la Gran Entrada y sirvió para despedir oficialmente unas fiestas organizadas por la Associació de Moros i Cristians, presidida por Arturo Mira, con la colaboración del Ayuntamiento de Benidorm y que cuentan con la declaración de Interés Turístico Local.
Con la retreta se puso así el punto final a unos días en los que las filaes han vuelto a llevar la música, el color y el ambiente de los Moros y Cristianos a las calles de Benidorm.
Parlamento de Paz, ofrenda de flores, y misa





























































































































































































Carrozas





















































