Benidorm vivió ayer por la tarde uno de los actos más esperados de las fiestas de Moros y Cristianos con la celebración de la Embajada Cristiana y Reconquista del Castillo, que tuvo lugar a las 20.00 horas en la plaza de SS. MM. los Reyes de España.
A pesar de la lluvia, que hizo acto de presencia durante la tarde, la representación no perdió ni un ápice de su intensidad y pudo desarrollarse manteniendo el ambiente festero y la espectacularidad que caracteriza a este acto. La plaza acogió así un nuevo episodio de la historia de Moros y Cristianos, con el enfrentamiento dialéctico entre ambos bandos antes de llegar al combate por la recuperación de la fortaleza..
El acto comenzó con el parlamento de los cristianos, que reclamaron la entrega del castillo y plantearon distintas propuestas para alcanzar un acuerdo y evitar el enfrentamiento armado. La palabra se convirtió así en la primera vía para intentar resolver la situación, aunque las posiciones de ambos bandos se mantuvieron alejadas.
Durante el diálogo, los representantes cristianos defendieron su derecho a recuperar la fortaleza, mientras que el bando moro reivindicó su permanencia en el castillo y en las tierras conquistadas. Las palabras fueron elevando la tensión hasta que, ante la falta de acuerdo, se planteó resolver el conflicto mediante un duelo entre caballeros.
El desafío dio paso a uno de los momentos más espectaculares de la representación. Ambos bandos hicieron salir a sus guerreros, que se enfrentaron en combate ante la mirada del público. La tensión aumentó cuando uno de los contendientes denunció que no se habían respetado las reglas del duelo, dando paso al enfrentamiento abierto entre las tropas.
La pólvora, los disparos y el estruendo del combate acompañaron la batalla por la fortaleza, mientras los dos bandos defendían sus posiciones y sus respectivos estandartes.
Finalmente, la contienda condujo a la recuperación del castillo por parte de las tropas cristianas, poniendo fin a la representación de la Reconquista.
Más allá del enfrentamiento entre ambos bandos, el acto concluyó con un mensaje vinculado a la paz y al final de la guerra. Tras las armas, la representación puso de relieve la posibilidad de dejar atrás el conflicto y abrir paso a una convivencia basada en la calma y el entendimiento.
La Embajada Cristiana y Reconquista del Castillo volvió a convertir así la plaza de SS. MM. los Reyes de España en escenario de la historia y la tradición de las fiestas de Moros y Cristianos de Benidorm, con una representación que combinó parlamento, desafío, combate, pólvora y tradición festera.









































































