La Falla Rincón de Loix vivió ayer una jornada repleta de actividad y ambiente festivo en la que no faltó la tradición, la convivencia y la representación institucional.
Durante la mañana, tuvo lugar uno de los actos más esperados por los falleros: la entrega de recompensas, en la que se reconoció la dedicación y trayectoria de los miembros de la comisión.
Ya al mediodía, se celebró la tradicional comida de hermandad, que contó con la asistencia de destacadas autoridades locales. Entre ellas, el alcalde de Benidorm, Toni Pérez; la concejala de Fiestas, Mariló Cebreros; así como diversos miembros de la corporación municipal, quienes compartieron mesa y ambiente con los falleros.
Por la tarde, la comisión recibió a su “familia del fuego”, en un emotivo encuentro en el que participaron las comisiones de la Falla Els Tolls y la Falla Benidorm Distrito Centro. También estuvieron presentes representantes de la Comisión de Fiestas Mayores Patronales de Benidorm, encabezados por su presidente, junto a las reinas y sus cortes de honor, así como miembros de la Asociación de Peñas.
Una jornada completa que pone de manifiesto la unión y el espíritu festero que caracteriza a las Fallas de Benidorm, reforzando los lazos entre comisiones y entidades locales.
































































































































