La ciudad de Benidorm celebró en la tarde de ayer uno de los actos más significativos de las fiestas en honor a Santa Anna. La concentración tuvo lugar en la Casa del Fester, desde donde partió un pasacalle con el traslado de la imagen de Santa Anna hasta la iglesia de San Jaime y Santa Anna.
A su llegada al templo se llevó a cabo la tradicional ofrenda floral en honor a la patrona, un acto cargado de devoción en el que participaron numerosos festeros, vecinos y representantes del tejido festero de la ciudad. A continuación se celebró la solemne eucaristía, poniendo el broche a una tarde marcada por la tradición y la convivencia.
Finalizada la misa, las reinas de las Fiestas Mayores Patronales y el presidente de la Comissió de Festes Majors Patronals impusieron un corbatín al estandarte de la Comisión de Santa Anna, y la Asociación de peñas también impuso el corbatín al estandarte de la Comisión de Fiestas de Santa Anna.
Finalizada la imposición de corbatines, la Comisión de Santa Anna ofreció a todos los asistentes un refrigerio compuesto por granizado, horchata y fartons, que permitió hacer frente a las altas temperaturas y compartir un agradable momento entre los presentes.
Al acto asistieron la concejala de Fiestas, Mariló Cebreros, junto a miembros de la Corporación Municipal; la presidenta de las fiestas de Santa Anna, Mari Luz; las reinas de las Fiestas Mayores Patronales de Benidorm, Laura Ivars y Carmen Guillem, acompañadas por sus respectivas cortes de honor; el presidente de la Comissió de Festes Majors Patronals, Ramón Cano; y los integrantes de la comisión de fiestas de SantaAnna, además de miembros de la Asociación de Peñas.
















































































































































